El empleo en EE. UU. cae en julio y modera las expectativas de subas de tasas

07.08.2026

El mercado laboral de Estados Unidos mostró nuevas señales de enfriamiento en julio. Según el informe de empleo publicado por el Bureau of Labor Statistics (BLS), […]

El mercado laboral de Estados Unidos mostró nuevas señales de enfriamiento en julio. Según el informe de empleo publicado por el Bureau of Labor Statistics (BLS), las nóminas no agrícolas (NFP) disminuyeron en 23.000 puestos, marcando la primera caída en cinco meses y ubicándose muy por debajo de las expectativas del mercado, que proyectaban una creación cercana a 80.000 empleos.

A la debilidad del dato se sumaron importantes revisiones de los meses anteriores. La creación de empleo de mayo fue corregida de 129.000 a 63.000 puestos, mientras que junio se revisó de 57.000 a apenas 20.000. En conjunto, estas modificaciones implicaron 103.000 empleos menos que los estimados previamente, reforzando la percepción de una desaceleración del mercado laboral.

Por su parte, la tasa de desempleo descendió del 4,2% al 4,1%. Sin embargo, esta baja estuvo acompañada por una reducción de la fuerza laboral: alrededor de 264.000 personas salieron del mercado de trabajo durante julio, llevando la tasa de participación al 61,4%, su menor nivel desde comienzos de 2021.

A nivel sectorial, la mayor contracción provino del empleo en educación de gobiernos locales, mientras que ocio y hospitalidad y el comercio minorista también registraron pérdidas. En contraste, salud, construcción y manufactura mostraron creación de puestos de trabajo. Los salarios promedio por hora aumentaron 3,2% interanual, desacelerándose frente al 3,4% registrado en junio.

El informe introduce un nuevo elemento de cautela para la Reserva Federal. La combinación de una caída del empleo, fuertes revisiones negativas y una menor presión salarial reduce los argumentos para avanzar rápidamente con un endurecimiento adicional de la política monetaria, aunque la inflación continúa siendo determinante para las próximas decisiones.

Tras conocerse los datos, los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron y el dólar se debilitó, mientras los mercados redujeron las probabilidades de una suba de tasas en septiembre. En este escenario, los próximos indicadores de inflación serán clave para determinar si la Fed mantiene su postura actual o considera necesario ajustar nuevamente las tasas.