PPI diciembre 2025: reaceleración de precios mayoristas impulsada por servicios

30.01.2026

EEUU, ECONOMÍA

El dato de diciembre sostiene la necesidad de que la Reserva Federal mantenga un enfoque prudente.

Durante el mes de diciembre de 2025, los precios mayoristas en Estados Unidos registraron una aceleración respecto del mes previo, según el informe del Producer Price Index (PPI) publicado hoy por el Bureau of Labor Statistics. El índice general de precios al productor para la demanda final aumentó 0,5% mensual, por encima del avance de 0,2% registrado en noviembre, lo que sugiere una reactivación parcial de las presiones de costos en la etapa inicial de la cadena de formación de precios.

El incremento de diciembre estuvo explicado principalmente por los servicios, que avanzaron 0,7%, mientras que los bienes se mantuvieron sin cambios en el mes. Este desglose indica que la presión inflacionaria mayorista no provino de un shock de precios de bienes —más asociados a commodities o manufacturas— sino de componentes vinculados a márgenes y costos de prestación, lo que suele trasladarse de forma más persistente y gradual al nivel minorista.

En términos interanuales, el PPI se mantuvo en niveles consistentes con una inflación mayorista aún presente, aunque lejos de los máximos observados durante el ciclo inflacionario 2021–2022. En este sentido, el informe refuerza una lectura mixta: por un lado, no hay señales de descontrol inflacionario en bienes; por otro, la dinámica de servicios continúa mostrando resistencia a la baja, marcando un punto relevante para el seguimiento de la desinflación en 2026.

La publicación del PPI de diciembre se da además en un contexto de moderación del mercado laboral y de una inflación al consumidor que avanza en un proceso de desaceleración gradual. Sin embargo, el repunte del PPI mensual agrega un elemento de cautela, ya que una aceleración en precios mayoristas, especialmente en servicios, puede actuar como indicador adelantado de una desinflación menos lineal de la esperada, en particular si se sostiene durante los primeros meses del año.

Desde la perspectiva de la política monetaria, el dato de diciembre sostiene la necesidad de que la Reserva Federal mantenga un enfoque prudente. Un PPI mensual de 0,5% no representa por sí solo un cambio estructural en el régimen inflacionario, pero sí eleva el riesgo de que el proceso de normalización de precios enfrente episodios de fricción, especialmente si los costos en servicios continúan presionando al alza en la cadena productiva.

En conjunto, el PPI de diciembre describe un cierre de año con reaceleración moderada de los precios mayoristas, concentrada en servicios, lo que introduce una señal de alerta respecto a la velocidad del proceso desinflacionario. La evolución de estos costos en los próximos meses será clave para determinar si el rebote responde a un factor transitorio o si anticipa una inflación más persistente en los componentes subyacentes de la economía estadounidense.