El informe de Nóminas No Agrícolas (NFP) de Estados Unidos correspondiente a marzo de 2026 mostró un desempeño significativamente superior a lo esperado, con la creación de 178.000 puestos de trabajo, muy por encima de las proyecciones del mercado. El dato representa un rebote relevante frente a la debilidad observada en el mes previo, que había registrado una contracción del empleo, y sugiere que el mercado laboral mantiene cierta capacidad de resiliencia en el corto plazo.
Sin embargo, más allá del dato headline, el informe presenta señales mixtas que invitan a una lectura más cautelosa. La tasa de desempleo se ubicó en 4,3%, manteniéndose en niveles elevados en términos recientes, mientras que la tasa de participación laboral mostró una leve caída, indicando una menor proporción de la población activa dentro del mercado laboral. Este comportamiento sugiere que parte de la mejora en el empleo no responde necesariamente a una expansión sólida de la demanda laboral.
En cuanto a la dinámica salarial, los ingresos promedio por hora continuaron mostrando una desaceleración en su variación interanual, lo que refuerza la idea de una moderación en las presiones inflacionarias provenientes del mercado laboral. Este factor resulta clave para la Reserva Federal, que sigue de cerca la evolución de los salarios como indicador de tensiones subyacentes en la economía.
A nivel sectorial, el crecimiento del empleo se concentró en actividades de servicios, mientras que sectores más cíclicos continúan mostrando un comportamiento más débil, en línea con un contexto económico que transita una fase de menor dinamismo.
En este marco, el informe no modifica sustancialmente la narrativa de fondo: si bien el mercado laboral evita un deterioro abrupto, la tendencia general continúa siendo de desaceleración. El dato de marzo debe interpretarse más como un rebote puntual que como un cambio estructural en la trayectoria del empleo.
De cara a la política monetaria, la solidez relativa del empleo podría llevar a la Reserva Federal a mantener una postura prudente en el corto plazo. No obstante, la moderación salarial y la pérdida de dinamismo subyacente siguen siendo consistentes con un escenario de eventual flexibilización hacia adelante.
En síntesis, el NFP de marzo aporta una señal positiva en el margen, pero no altera el proceso de enfriamiento gradual del mercado laboral estadounidense, que continúa siendo el eje central en la evaluación macroeconómica actual.
NFP sorprende al alza: empleo rebota, pero persisten señales de enfriamiento
03.04.2026
EEUU, EMPLEO
El NFP de marzo aporta una señal positiva en el margen, pero no altera el proceso de enfriamiento gradual del mercado laboral estadounidense.